¿Quiénes eran los celtas?
Se denomina cultura celta o civilización celta al conjunto de pueblos que vivieron en la Edad de Hierro, distribuidos en diferentes partes de Europa. No se trata de un imperio ni una comunidad política definida, sino de un conjunto de pueblos autónomos con algunas características culturas en común.
Estamos en el año 50 antes de Jesucristo. Toda la Galia está ocupada por los romanos… ¿Toda? ¡No! Una aldea poblada por irreductibles galos resiste todavía y siempre al invasor...
El denominador común de los pueblos celtas es el lenguaje. Las llamadas lenguas celtas, son las que derivan del idioma protecéltico que, según los expertos lingüistas e historiadores, fue el primero de los idiomas indoeuropeos en expandirse territorialmente.
Las seis principales lenguas celtas de las que quedan influencias lingüísticas en la actualidad son: el bretón, el córnico, el gaélico escocés, el galés, el irlandés y el manés. De igual modo, se estima que pueden haber existido muchas otras lenguas celtas que ahora se encuentran completamente extintas.
Otra característica que compartían los diferentes pueblos celtas es que todos eran pueblos guerreros. Por lo tanto, a pesar de compartir rasgos culturales, muchas veces los pueblos celtas se enfrentaban entre sí.
Ello fue, además, el principal motivo por el cual la civilización celta de hecho nunca se haya formado como una unidad política centralizada. Por el contrario, cada pueblo celta tenía su líder y su forma de organización interna.
¿Dónde vivieron los celtas?
La distribución geográfica de los pueblos celtas está muy relacionada con las principales lenguas de las que hablamos anteriormente. Los principales pueblos celtas fueron los Celtíberos, los Galos, los Helvecios y los Britanos, posteriormente llamados Bretones.
Las lenguas celtas se diseminaron por todo Europa durante varios siglos, alcanzado la mayor expansión en el siglo III a.C. Sin embargo es posible identificar algunas zonas de Europa como los territorios más estables de los pueblos celtas.
Se trata de los actuales territorios de Irlanda, Gales, Escocia y gran parte deInglaterra, donde se asentaron los Britanos. Además de Francia, Bélgica, Holanda, parte de Alemania, Suiza y el norte de Italia, donde se encontraba el gran asentamiento de los pueblos galos.
GUERREROS celtas tenían un aspecto ciertamente amenazador. Por lo general iban vestidos con unos pantalones de tejido basto, pero cuando entraban en combate iban desnudos. Sólo llevaban unos torques (una especie de gargantillas) y el cuerpo pintado de azul con un tinte extraído de las hojas de una planta llamada glasto.
ARMAS CELTAS
Los guerreros celtas usaban espadas, lanzas y hondas y se protegían con escudos de bronce o madera. Se dirigían hacia el enemigo a pie, gritando y golpeando sus escudos y algunos hacían sonar unas trompetas de guerra, llamadas carnyxes, que llevaban consigo.
GUERREROS VENCEDORES
Los guerreros vencedores disfrutaban de una posición privilegiada dentro de la tribu. Se dirigían hacia la batalla en unos carros ligeros de madera tirados por robustos ponis. Un auriga guiaba el carro hasta la batalla mientras el guerrero tiraba lanzas al enemigo. Ya en plena batalla el guerrero saltaba a la ludia blandiendo su espada. El auriga estaba siempre atento y si el guerrero se encontraba en una situación delicada le recogía y le sacaba de la zona de peligro.
BANQUETES DE VICTORIA
Después de una victoria, los celtas celebraban grandes banquetes que solían durar varios días. Los asistentes escuchaban a poetas y músicos que cantaban las proezas de los guerreros vencedores. Los celtas también guardaban las cabezas de los enemigos vencidos como trofeos sagrados.
EJÉRCITOS INDISCIPLINADOS Aunque los celtas eran fieros luchadores y solían intimidar a sus contrarios, la indisciplina de sus ejércitos les hacía menos eficientes de lo que cabía esperar. Tenían su propia tradición sobre lo que era un combate honorable. Creían, por ejemplo, que era inaceptable que un guerrero fuera atacado por dos enemigos al mismo tiempo. La consecuencia de esto fue que los celtas fueron aplastados con facilidad por las disciplinadas tropas romanas, muy superiores en armamento, táctica y entrenamiento.